Otro mío

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Uno sigue al otro,

y el otro sigue al primero.


Es un brazo,

después una pierna y

la otredad se me mete adentro.


Lo que me pregunto,

lo que me gustaría preguntarme,

es si al final puedo

gruñir para espantar a ese.


Si hago fuerza con el pecho

tal vez lo saque afuera.


Un aullido fuerte

y que me salga

espuma entre los dientes.