¿Oís como cobran sentido?
¿Ecuchas ahora, como se revuelcan?
Lo peor que puede escuchar un niño.
Mamá y Papá están en el cuarto.
Un escalofrío persistente,
así, así se siente cuando predico.
En Dios encontré como escaparme de los aullidos de Mamá que grita.
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